El rapero Pablo Hasel se enfrenta a una inminente entrada en prisión, por un "delito de opinión", al expresar, con mayor o menor gusto, descalificaciones hacia la casa real, y otras instituciones, que por el medieval concepto de justicia del anterior gobierno, y una judicatura caducada, llegan a ser consideradas como "apología del terrorismo"
Si raperos, titiriteros y youtubers, son encarcelados, mañana podrán ir a por cualquiera, hasta acallar cualquier suspiro disidente.
Urge una reforma del Código Penal que proteja la libertad de los artistas, y despenalice el delito de injurias a la corona.

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